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 | Tema: Crónicas de John Macklency Capitulo 2 - Un Viejo Recuerdo y Uno Nuevo Mar Sep 13, 2011 9:52 pm | |
| Capitulo II-un viejo recuerdo y uno nuevo- -Vamos el desayuno está listo- había gritado Jeimy a su hermano que los más seguro seguía en la cama por su pasado sueño.
Aquel sueño seguía pasando por su mente una y otra vez, le extrañaba mucho que él tuviera sueños de esa clase. Se levanto de su cama con sus ojos entre abiertos y arrastrando sus pies por el piso como si le costara alzarlos aun que sea un poco.
Su cocina era muy grande y moderna. Fregadero, cocina, micro ondas y refrigeradora de última generación, además que a su hermana le encantaba cocinar, por lo que Maicol le compraba toda clase de accesorio de cocina. Al frente de la cocina una barra, en la que usualmente tomaban su desayuno.
-¡Vaya! Te ves horrible- dijo su hermana en el momento en el que lo vio.
-gracias por aclarármelo, ¿qué cocinaste?- dijo mientras se sentaba en su silla
*****

Ya que vivían solos, Maicol, por así decirlo era el único adulto de la casa, el día que se perdió su padre encontraron el testamento de este, diciendo que todas sus pertenencias serian exclusivamente para Maicol y Jeimy. Su padre era un hombre poderoso un psicólogo muy reconocido en EUA y en algunas otros países del mundo también. Aun que fue un poco difícil para ellos, su padre tenía varios amigos y primos que reclamaron, para robar algunas de sus pertenencias, tenían que vivir con un adulto y su única familia disponible eran un chorro de interesados que no les importaba más que el dinero y por poco se lo quitaron si no hubiera sido por qué Maicol que convenció a la corte, y no solo eso, también convenció al juez para que le dieran su mayoría de edad y lo trataran como un adulto de ahora en adelante. El juez claro quedo sorprendido de cómo un chico de simples 17 años fuera tan maduro y concedió su demanda. Ahora a pesar de que ellos tienen una cuenta bancaria con varios millones de dólares, no es suficiente, él sentia que tenia que trabajar para ganar dinero horandamente tambien, por lo que también trabaja y estudia al mismo tiempo.
*****
-Omelette de huevo y jamón- había dicho ella mientras le servía en un plato. Ella aun que tenía 15 años, ya sabía cocinar Almuerzos, cenas, postres y toda clase de comida que encontrara en sus revistas de cocina, simplemente le fascinaba cocinar.
- Gracias-
-Maiky, hoy viene a cenar Carol ¿cierto?- pregunto mientras tomaba unos bollos de pan
-cierto, por poco lo… digo tengo que cocinar… ¿me ayudarías a cocinar?- Pregunto un poco alterado como si lo hubiera olvidado
Su hermana suspiro
-lógico cocinare yo, si tu cocinaras seria todo un desastre…- dijo riendo
-bueno, bueno gracias-
-y que te gustaría que cocinara un pavo asado o que tal unas fajas de res-
Sin duda los dos ya estaban babeando pero Maicol se acordó de que su novia no le gustaba ninguna clase de carne o en realidad ninguna, era vegetariana.
-Bueno… es que ella es vegetariana entonces preferiría que fuera algo sin carne-
-¿jaaa? Bien, emmhh ¿qué tal una lasaña vegetariana?- Pregunto algo molesta Los dos comenzaron comer mientras hablaban y reían, era algo muy típico todos los días.
*****
El timbre escolar, la señal que hacia recordar a los dos “hora de morir de aburrimiento” Jeimy se encontraba en su escuela, un día normal donde llegaba a la entrada de la escuela viendo a sus dos mejores amigas, aun que no era de la clase de personas que hacia muchas amistas, ella solo tenía dos amigas y uno que otro conocido. Por el otro lado Maicol en realidad no le costaba nada, era muy popular entre las chicas y los chicos también, tenía varios amigos y muchos simples conocidos.
Pero ese día era diferente Maicol se quedo en su casa a arreglar unos agujeros del techo y cortar un poco el zacate, por lo que se tomo el día libre. Aun que era algo que lo aburría mucho alguien tenía que hacerlo y si no era él, quien seria. Además de que su nueva novia llegaría a cenar a su casa. Subió a la azotea, no era un lugar que visitara muy a seguido, Tomo unas lámparas y subió por unas escaleras desprendiendolas del cielo raso. Asomando primero su cabeza, era extraño, la base de la casa era bastante grande pero la azotea era muy pequeña como para completar esta base, no le dio importancia y colocando la lámpara en un lugar que alumbrara lo suficiente, subió. Busco el interruptor de la azotea pero aprender la luz pero al parecer el bombillo9 estaba dañado. Todo estaba cubierto de tele arañas y polvo a montones, no pudo evitar toser al tragar unas pequeñas partículas de polvo. Al ver el techo, tenía agujeros un poco grandes y visibles. Maicol tomo un poco de cinta gris y la coloco en los agujeros tapando todos de la misma forma.
-bien eso bastara- dijo mientras que con su mano las aseguraba bien. Se volteo para irse, tenía más trabajo por hacer en la casa, bajo por las escaleras y por el piso se notaba un hueco en la pared que era muy notable se preguntaba como no lo había visto antes.
-¿Qué demonios es esto?- se pregunto mirando el agujero. Miro fijamente por unos instantes.
El agujero era lo suficientemente grande como para que entrara su mano. Pero primero con una lámpara intento alumbrar dentro del agujero pero no lograba ver nada dentro. Se tomo su mano, estaba dispuesto a meterla por el agujero misterioso. Al final o hizo y como si estuviera investigando la movió un poco, al final no pudo encontrar nada y al contrario causo que se cortara con algún objeto de metal.
-¡Auch! Maldición, ¿Qué demonios?-
Saco su mano rápido, comenzó a salir mucha sangre de la herida. No parecía ser muy grave una pequeña cortada de 3 cm.
Corrió hasta la cocina y abrió el grifo del agua lavándose frenéticamente, tomo unas vendas que por alguna razón estaban en la alacena y las amarro a su mano. Aun que no lo parecía ya eran las 2 de la tarde su hermana casi llegaba, miro de reojo la puerta de su refrigerador la cual daba un reflejo de un niño parado junto a las escaleras. Maicol se volteo, para ver si alguien se encontraba ahí, pero no había nadie y miro de nuevo el refrigerador y tampoco había nada.
-Estoy alucinando de nuevo-
Abrió el grifo de agua y se mojo un poco la cara, algo desesperado.
***
-¡Maiky! ¡Llegue!... ¿Maiky?- entro su hermana con su uniforme del colegio agarrando su bolso.
Como todos los días al entrar a la casa dejaba su bolso en la entrada e iba directamente a la sala a buscar a Maicol en el sofá, lo más seguro durmiendo o viendo televisión. Y como pensó lo encontró haciendo el primero, durmiendo. Lo dejo dormir y se fue a la cocina, tenía que comenzar a cocinar.
-Bien, vamos a ver que tenemos aquí-
Saco una de las revistas de sus gavetas, se acordó de aver visto una receta para una lasaña vegetariana.
-bien aquí esta-
Coloco la revista encima de la bara para ir leyendo mientras cocinaba. Encendió la cocina y puso a calentar una olla con agua.
A ellos nunca les falto comida o ingredientes siempre tenían el refrigerador y la alacena al tope de comida.
***
Ya eran las 6 pm, la lasaña se seguía preparando en el horno, ya casi terminaba. Jeimy abrió el horno para ver por última vez como estaba y lo volvió a cerrar.
-Bien todo parece estar bien, ¿qué hora será? Ya casi son las 7, si no me equivoco Carol viene a las 8- Acaso también tengo que levantarlo, llevarlo arriba y coquetear a la chica por él, pensó ella mientras se dirigía a la sala a despertarlo. Pateo el sofá haciendo que cayera al piso, y despertara de golpe.
-Hash demonios ¿qué hora es? ¿Hay que cocinar?-
-Son las seis y cuarto, deberías dejar de dormir tanto, ya cocine, no es necesario preocuparse por eso-
-lo siento, tenía que ayudarte, pero gracias-
-Sí, si... no te hagas-
-jeje, gracias, cenaras con nosotros verdad-
-claro-
Jeimy se fue a su habitación a cambiarse, no se había dado cuenta de que seguía con su uniforme del colegio, igual Maicol se fue a su habitación y se cambio de ropa nada formal pero tampoco muy informal.
***
El timbre de su puerta comenzó a sonar, Maicol y Jeimy colocaban la mesa, la cual pocas veces usaban, ellos usualmente comían mientras miraban televisión.
-Iré a abrir- dijo Maicol.
Jeimy siguió colocando la comida en cada plato, todo bastante formal y ordenado. Maicol se acomodo la camisa se acomodo un poco el pelo y abrió la puerta.
-Hola Maicol-
Una chica alta, macha y muy sexy parada en la entrada de su puerta. Maicol quedo atónito por unos segundos, el era un poco débil a las mujeres sexys
-e-eh hola Carol- dijo rascando su cabeza con una linda sonrisa
La tomo de la cintura besándola gentilmente en los labios. Ella respondió con una sonrisa, la llevo hasta la cocina para presentarle a su hermana.
-Carol ella es mi hermana Jeimy-
-Tu hermana es muy linda-
-¿Ho? Gracias, Maiky me hablo de ti pero no pensé que fueras tan linda-
-muchas gracias-
Una gran mesa de madera, manteles muy bien bordados un lindo candelabro en el centro de la mesa y en todos los platos una buena porción de lasaña con una hoja de oliva encima, todo parecía salido de una de las revistas de Jeimy y bueno así era. Los tres se sentaron en la mesa.
-Vaya esto es sorprendente, incluso te acordaste de que soy vegetariana-
-Jajá en realidad todo fue obra de mi hermana, ella cocino todo esto, no voy a robarle el merito- Jeimy sonrió y los tres ya estaban saboreando la comida.
-Bueno, en realidad no fue nada-
-No, enserio todo esto es grandioso- Agrego la chica –pero bueno ¿sus padres no vendrán a cenar?- Los dos se quedaron en silencio, Jeimy lleno su boca de comida para evitar dar un comentario.
-Carol, Nuestra madre murió hace varios años y nuestro padre desaprecio hace unos meses-
-Lo siento mucho, no debí preguntar tal cosa-
-Tranquila la culpa es mía, debí habértelo dicho antes, la verdad es que yo soy el encargado de mi hermana, aquí solo vivimos ella y yo-
-Bueno con lo que Maiky hace aquí, diría que yo soy la encargada- dijo Jeimy con una mirada asesina
-no deberías ser así con tu hermana Maicol-
-jajá, no es que yo…- no tenia escusa alguna al final ella cocinaba, limpiaba y lavaba la ropa también.
De pronto Maicol miro detrás de Carol, desde la mesa se podían ver las escaleras, Maicol pudo notar lo que era un cuerpo que se arrastraba en el pasillo de arriba, tenia forma humana y le faltaban sus piernas. Maicol dio un salto y se puso pálido mirando fijamente ese lugar.
-M-Maicol ¿te sucede algo?- Las dos quedaron un poco sorprendidas, volteándose para ver qué era lo que estaba viendo.
-Emhh no, no es nada… solo estoy alucinando, hoy no dormí muy bien- llevo su mano a su cara suspirando, se sentía un poco mal por lo que agrego –Lo siento vengo en un momento-
Las se le quedaron mirando algo preocupadas, Maicol se fue, mientras que las dos se conocian un poco mejor. Maicol entro al baño y se lanzo a la tasa del servicio a vomitar. Se levanto y se lavo la cara, no podía creer las cosas que miraba.
-¿Que me está pasando?-
Abrió el botiquín que estaba encima del lavatorio, y saco unas pastillas de armonil, tranquilizantes bastante buenos. Se trago 3 pastillas y volvió de nuevo a la mesa.
***
-Bueno ya es un poco tarde, lo mejor sería irme. Un gusto haberte conocido Carol- Dijo Jeimy con una sonrisa en su rostro.
-Igualmente, Jeimy- Jeimy se fue a su habitación, dejando solos a Maicol y Carol.
-Tu hermana es grandiosa, tienes mucha suerte-
-Si la tengo, no sé qué haría sin ella… desde lo que lo ocurrió a mi padre, ha tomado grandes responsabilidades.-
-Tú también lo has hecho, me imagino que no es fácil vivir solos-
-No estamos solos, nos tenemos el uno al otro.- dijo sonriente. Se levantaron de la mesa Carol ayudo a lavar los platos y ordenar la mesa, aun que parecia mas que jugaban a toquetea a la chica rubia.
*** Los dos ya estaban en la puerta casi por despedirse
-Gracias por la cena Maicol-
-No fue nada, deberías venir de nuevo-
-Lo hare, mejor me voy-
-O mejor te puedes quedar un rato, qué opinas- le insinuaba Maicol
-¿Bien donde me llevaras?- pregunto con una sonrisa seductora
-¿donde crees?-
Maicol acerco su cara besándola muy apasionadamente, tomándola de sus piernas, la alzo. Sin dejar de besarla Maicol la llevo hasta su habitación. Al entrar al cuarto, puso su mp4 en su equipo de sonido y le subió todo el volumen, Hardcore del bueno. Jeimy pudo oír la música, y negando con su cabeza dijo.
-Aquí vamos de nuevo- poniéndose sus audífonos y subiendo la música a todo volumen, sabiendo que era lo que pasaría después.
Besos, caricias etc.… llevaban a mucha clase de cosas en su habitación. Los dos ya se encontraban entre las sabanas besándose y desvistiéndose, al estar semi desnudos. Maicol abrió sus ojos por un momento y en vez de mirar a su novia vio a la mujer de vestido blanco con la cara mutilada la misma de su sueño riendo como una lunática. Maicol grito como un loco mientras tapaba su cara.
-¿Qué pasa?- pregunto su novia, apagando el mp4. Volvió a mirarla y era de nuevo Carol, restregó sus ojos.
-H-Había alguien... a-al...-
Seguía sorprendido, mirándola fijamente.
-Sabes lo mejor será que me vaya de aquí… nos vemos luego- dijo enojada recogiendo su ropa del suelo. Maicol cerró sus ojos y golpeo la pared de lo enojado que estaba.
Toda la noche se quedo mirando el techo, pensando. Se levanto de la cama se puso sus pantalones y un suéter, por alguna razón tenía la necesidad de saber que había en el agujero que encontró en la azotea. Se fue a la cocina, estaba seguro que en la cocina había bombillos. Tomo uno y subió a la azotea, y con la ayuda de una linterna para ver, remplazo el bombillo malo, aprendió el interruptor y funciono perfectamente la luz. Intento mirar de nuevo por el agujero pero no podía ver. Cerca de una mesa vieja que estaba en ese lugar, había un tubo, Maicol tomo el tubo y comenzó a golpear la pared intentando abrirlo lo suficiente, para lograr ver. Después de varios golpes pudo notar algo, había una pequeña caja fuerte detrás de la pared.
-Vaya una caja fuerte-
Alumbro con la linterna y en la esquina de la caja traía las iníciales de JM, John Macklency.
-¿mi padre?-
Era una caja fuerte con una combinación de 12 dígitos, por qué ser una caja de 12 dígitos eso es un poco tonto. Probó con algunas fechas y ninguna que conociera servía y menos que fuera de 12 dígitos. Analizo por un momento la caja traía una extraña forma de mostrar los números marcados, si uno se equivocaba los números volvían a cero, algo así: 00/00/00 00/00/00, se quedo pensando por unos momentos.
-bien intentemos esto-
Intento la fecha de nacimiento de su hermana y la de él juntas. Que quedaban de esta manera: 24/08/98 10/10/94. En vez de borrarse lo números, se quedaron y se abrió la caja.
-¡bien!-
Dentro de la caja no había dinero ni cartas ni tampoco ninguna clase de oro ni nada por el estilo, solo una clase de libro café con bordes dorados y montones de recortes de periodico. El libro traia el nombre de John Macklency de nuevo. Maicol lo abrió y leyó el principio. E-esto es… el diario de mi padre. Continuara…. |
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